Una colaboración invernal toma forma
Time+Tide cerró 2025 con una llamativa colaboración junto a Frederique Constant. Juntas presentan el Highlife Moonphase Date Manufacture “Onyx Moon”, una edición limitada que se inclina hacia una elegancia más de vestir sin renunciar a la versatilidad cotidiana. La línea Highlife es conocida desde hace tiempo por su diseño deportivo integrado y sus correas intercambiables. Esta entrega suma, además, varias primicias que llevan la plataforma en una dirección distinta. Combina detalles refinados con funciones útiles sin perder el espíritu de buena relación entre contenido y precio asociado a la marca.
La alianza aprovecha bien los puntos fuertes de cada parte. Frederique Constant aporta relojería de manufactura y un lenguaje estético ya probado. Time+Tide acentúa el estilo con gestos más audaces y un punto de vista muy definido. El resultado es un “Onyx Moon” de lectura moderna y segura de sí misma, aunque respetuoso con los códigos clásicos de la relojería. Como cierre de 2025, se plantea como una propuesta pensada para coleccionistas que buscan una pieza versátil y con identidad propia.
Claves de diseño: ónice, acentos rojos y ausencia de índices
La esfera marca el tono del conjunto. Está cortada en ónice natural y pulida hasta lograr un brillo de efecto espejo. Eso crea una superficie negra profunda que cambia con la luz y añade dramatismo inmediato en la muñeca. Llama especialmente la atención la ausencia total de índices horarios. Esa decisión, presentada en el artículo como una primicia para Frederique Constant, da al reloj una cara limpia y segura. Aun así, la legibilidad se mantiene en buen nivel gracias a las agujas luminiscentes y a una disposición ordenada.
Los detalles impresos en rojo aportan la dosis justa de viveza. La firma “GENÈVE” y el 31 en la escala de fecha introducen un contraste sutil sin robar protagonismo al conjunto. A las seis aparece una fase lunar de tratamiento muy realista, integrada en una subesfera bien proporcionada que encaja con el diseño general. El resultado es limpio, minimalista y expresivo. A primera vista transmite formalidad, aunque su personalidad aflora en los detalles.
Un nuevo brazalete y una puesta en muñeca versátil
Este Highlife estrena el primer brazalete integrado de cinco eslabones de Frederique Constant. Sus eslabones añaden textura y reflejan la luz con acierto. Por eso, el reloj resulta más elegante que anteriores entregas de la familia Highlife y casa de manera natural con la complicación de fase lunar. El brazalete se integra sin fisuras con la caja y aprovecha el sistema de cambio rápido de la serie. Además, el comprador recibe una correa de caucho negra y otra de piel de becerro con acabado nubuck. Pasar de un registro deportivo a otro informal o más formal lleva apenas unos segundos.
La caja de acero inoxidable mide 39 mm de diámetro y 12,79 mm de grosor. Son proporciones que aseguran presencia sin caer en el exceso de volumen. La resistencia al agua está anunciada en 100 metros, lo que refuerza la confianza de uso diario. El perfil curvado y las superficies pulidas le dan una postura elegante en la muñeca. Encaja bien bajo el puño de una camisa, pero también está preparado para un uso de fin de semana. En conjunto, el “Onyx Moon” aporta flexibilidad a un reloj con complicación de planteamiento clásico.
Calibre de manufactura en su interior
En su interior trabaja el calibre de manufactura FC-716. Según el artículo original, es la primera vez que este movimiento automático aparece en un modelo Highlife. Ofrece horas, minutos, segundos, fecha y fase lunar. Late a 4 Hz y entrega una reserva de marcha de 72 horas. Esos tres días de autonomía añaden una comodidad práctica, sobre todo para quienes alternan varios relojes a lo largo de la semana.
A través del fondo visto puede apreciarse el acabado. Las Côtes de Genève y el perlado subrayan la capacidad de manufactura de Frederique Constant. La arquitectura se describe como eficiente, y el ajuste de las funciones sigue siendo sencillo mediante la corona. El artículo también presenta el movimiento como una base mecánica ya probada para el uso diario. Eso aporta respaldo técnico a la elegante esfera y refuerza su propuesta de valor dentro del segmento de relojes de acero con brazalete integrado.
Precio, disponibilidad y valoración final
Con fecha del 21 de diciembre de 2025, el Highlife Moonphase Date Manufacture “Onyx Moon” se anunciaba en una serie limitada a 100 piezas. Su disponibilidad se indicaba en exclusiva a través de Frederique Constant y Time+Tide. El precio publicado era de 5.695 dólares. Esa cifra se justificaba por el movimiento de manufactura, la esfera de piedra, el nuevo brazalete y el juego de correas incluido. También lo situaba de forma competitiva entre las piezas de acero con brazalete integrado y complicaciones.
En conjunto, la colaboración llega con aplomo. Moderniza una fórmula clásica sin perder el ADN fácil de llevar del Highlife. La esfera de ónice, los acentos rojos y el estreno del brazalete de cinco eslabones afinan su aspecto, mientras que el calibre FC-716 aporta una autonomía útil y un acabado cuidado. Para el coleccionista que busque un compañero refinado y flexible, con un punto de teatralidad, esta edición limitada cerraba 2025 con argumentos sólidos.




