Ford pone fin al programa Lightning totalmente eléctrico

Ford Motor Company puso fin a la producción de la F-150 Lightning totalmente eléctrica en diciembre de 2025, menos de cuatro años después de su lanzamiento. La decisión cierra un capítulo ambicioso en la ofensiva de Ford dentro de las pick-up eléctricas de gran tamaño y refleja un mercado estadounidense del automóvil que cambiaba con rapidez. Los directivos presentaron la medida como un reajuste estratégico, no como una retirada de la electrificación. Aun así, el movimiento deja claro que Ford está recalibrando cómo y cuándo cree que los clientes adoptarán las pick-up impulsadas por baterías. La demanda no igualó las expectativas iniciales de la compañía, aunque la Lightning llegó a liderar su segmento en determinados momentos. Por ello, Ford reorientará la inversión hacia productos que prometen retornos más estables y un atractivo más amplio. La empresa subrayó que los clientes siguen queriendo electrificación, pero con mayor flexibilidad y mejor relación entre precio y uso. Como resultado, Ford ha optado por una vía técnica distinta para su línea de pick-up de referencia. El nombre Lightning seguirá vivo, aunque con otra fórmula.

Por qué Ford desconectó el enchufe

La presión financiera explicó buena parte de la decisión. Desde 2023, la división Model e de Ford había declarado pérdidas superiores a 13.000 millones de dólares. La compañía afirmó que perdía más de 50.000 dólares por cada vehículo eléctrico vendido, una cifra que consideró insostenible. Además, Ford preveía una depreciación contable de 19.500 millones de dólares al reajustar su hoja de ruta. Las ventas también quedaron por debajo de los objetivos anteriores. Las entregas de la Lightning alcanzaron un máximo inferior a 40.000 unidades anuales, muy lejos de la meta de 150.000. El precio tampoco ayudó al impulso comercial. Aunque Ford promocionó inicialmente un acceso en el entorno de los 40.000 dólares, los modelos de 2025 figuraban con tarifas de entre 55.000 y 87.000 dólares. La autonomía al remolcar complicó todavía más el argumento de compra para el cliente tradicional de una pick-up. Con cargas elevadas, la autonomía real solía caer a la mitad, según sus propietarios. Ford citó también la evolución de la normativa federal bajo la administración Trump, incluidos unos estándares de emisiones más laxos y el final de los incentivos fiscales para los vehículos eléctricos. En conjunto, estas circunstancias alteraron la viabilidad económica de una Lightning exclusivamente de batería.

Un nuevo camino: la Lightning pasa a la autonomía extendida

Ford mantendrá la denominación Lightning al replantear la pick-up como un vehículo eléctrico de autonomía extendida, o EREV por sus siglas en inglés. En esta configuración, los motores eléctricos mueven las ruedas mientras un generador de gasolina recarga la batería en marcha. El planteamiento busca combinar las prestaciones de un eléctrico con mayor tranquilidad en los viajes largos y la posibilidad de repostar más rápido. Ford esperaba que la próxima Lightning superase las 700 millas de autonomía total. También apuntaba a una mayor constancia en remolque que la del anterior modelo exclusivamente eléctrico. Para muchos usuarios de pick-up, esa promesa puede encajar mejor con las necesidades cotidianas de trabajo y desplazamiento. La compañía fabricará la Lightning EREV en el Rouge Electric Vehicle Center de Dearborn, Michigan. Esa continuidad preserva empleo industrial y conocimiento ya implantado. También facilita la transición de una vía tecnológica a otra. En suma, Ford confía en que esta arquitectura electrificada amplíe el público de la pick-up y reduzca el riesgo financiero.

Replanteamiento de la gama y de las plantas

El giro de la Lightning forma parte de un cambio más amplio, valorado en 20.000 millones de dólares, hacia tecnologías de gasolina e híbridas en el conjunto de la gama Ford. La compañía está redirigiendo capital hacia productos con márgenes demostrados y demanda estable. Blue Oval City, en Tennessee, antes destinada a eléctricos de nueva generación, pasará a operar como Tennessee Truck Plant. Allí, Ford planeaba fabricar pick-up de gasolina asequibles a partir de 2029. Los híbridos y los EREV ocuparán cada vez más el espacio intermedio entre la combustión tradicional y las opciones cien por cien eléctricas de batería. “La realidad operativa ha cambiado, y estamos reasignando capital a oportunidades de crecimiento con mayor rentabilidad: Ford Pro, nuestras pick-up y furgonetas líderes del mercado, los híbridos y oportunidades de alto margen como nuestro nuevo negocio de almacenamiento energético con baterías”, declaró Jim Farley, presidente y consejero delegado de Ford. De cara a 2030, Ford se marcó como objetivo que la mitad de su volumen global correspondiera a híbridos, EREV y eléctricos. El énfasis estará en electrificar mediante hibridación casi todas las denominaciones de la gama.

Qué significa para los compradores y para el mercado

Para los clientes, el efecto a corto plazo quedaba claro en el momento de publicarse el artículo, el 24 de diciembre de 2025. El stock de unidades nuevas de la F-150 Lightning 2025 permanecería en los concesionarios hasta mediados de 2026. Quienes todavía quisieran una pick-up totalmente eléctrica tendrían, por tanto, margen para encontrar una. Mientras tanto, los compradores que necesiten flexibilidad de autonomía y capacidad de remolque más predecible quizá prefieran esperar a la versión EREV. Ese modelo pretende rebajar la ansiedad por la recarga sin perder el par instantáneo y la suavidad de funcionamiento propios de la propulsión eléctrica. Para el mercado en sentido amplio, el giro de Ford subraya una visión más madura de la electrificación. Los consumidores siguen valorando la eficiencia y el menor coste de uso. Sin embargo, también quieren experiencias de propiedad previsibles, especialmente en vehículos de trabajo. A medida que la infraestructura avance y evolucionen los costes de las baterías, los eléctricos puros seguirán formando parte de la oferta. Pero los híbridos y los EREV podrían asumir una parte mayor del peso durante la transición. En último término, Ford apuesta por que una oferta de sistemas de propulsión más diversificada lleve a más conductores hacia la era electrificada, paso a paso.