Un icono de líneas de cuña, renacido
Medio siglo después de que el Lotus Esprit S1 causara sensación en París, una empresa británica llamada Encor se ha propuesto devolver a la vida aquella silueta emblemática. Su creación, el Encor Series 1, recupera el perfil de aristas afiladas mientras promete la velocidad, la precisión y la fiabilidad que los compradores de superdeportivos esperan hoy. El resultado aspira a rendir homenaje al mantra de la ligereza de Colin Chapman, fundador de Lotus, pero dando un paso decidido hacia la era moderna.
El Series 1 no es un simple lavado de cara. Es, más bien, una reinterpretación integral guiada por la ingeniería del original diseñado por Giugiaro, construida sobre la base de un Lotus Esprit V8 más tardío como donante. De ese modo, combina la pureza del primer Esprit con la potencia y la estructura del modelo posterior. Para los aficionados que adoraban su estética pero echaban en falta más contundencia y un acabado más depurado, la propuesta resulta especialmente atractiva.
El proyecto, además, nace con una intención muy clara. La visión ha sido moldeada por veteranos del sector procedentes de marcas de alto nivel, con el objetivo de elevar un clásico sin restarle alma.
Forma fiel, materiales modernos
El Encor Series 1 reproduce las líneas del Series 1 con una fidelidad casi obsesiva. Sin embargo, sustituye la carrocería de fibra de vidrio del coche original por una nueva envolvente moldeada en fibra de carbono. El resultado es una carrocería con paneles más rectos, mejor ajustados y más ligeros. La célebre cuña de mediados de los setenta sigue ahí, pero sus superficies aparecen más limpias, tensas y cohesionadas. Un detalle importante: la construcción en carbono también elimina la marcada unión de carrocería del coche antiguo.
Bajo la carrocería, Encor parte de un chasis donante de Esprit V8. Esta elección preserva la geometría y el comportamiento dinámico propios de Lotus, al tiempo que abre, según la propia empresa, la posibilidad de matricular el coche terminado como un Lotus en muchos mercados. También proporciona al programa una base ya probada en materia de prestaciones y seguridad. Así, el Series 1 mantiene el ADN de la marca que definió al original.
La reducción de peso está en el centro de toda la transformación. La compañía, no obstante, asegura haber evitado soluciones efectistas. La idea era sencilla: conservar intacta la silueta del Esprit y perfeccionar todo lo que hay detrás de ella.
Ingeniería al servicio de las prestaciones y la fiabilidad
La potencia procede del V8 Lotus Type 918 de 3,5 litros con doble turbocompresor. Encor desmonta, reconstruye y actualiza este motor para mejorar tanto sus prestaciones como su respuesta en uso real. Internos reforzados, una refrigeración revisada y una gestión electrónica moderna sustentan el prometido salto en durabilidad. Con ello se pretende atajar las debilidades que en su día matizaron la reputación del Esprit.
El chasis y la aerodinámica reciben un nivel de atención equivalente. Mediante herramientas CAD contemporáneas, Encor ha refinado los flujos de aire para aumentar la estabilidad y mejorar la refrigeración sin alterar la cuña inconfundible del modelo. Los faros escamoteables, una de las señas de identidad del S1, dejan paso a proyectores LED compactos que reducen la resistencia aerodinámica y aportan mayor capacidad de iluminación. También se actualizan frenos, suspensión y casquillos elásticos, con componentes modernos y una nueva puesta a punto.
En carretera, el objetivo es ofrecer claridad de reacciones y confianza. El tacto de dirección debería seguir muy vivo, como pretendía Lotus. Al mismo tiempo, la respuesta y el refinamiento se sitúan, según la propuesta de Encor, en territorio de superdeportivo contemporáneo. Sobre el papel, el Series 1 promete conducir como un coche nuevo sin dejar de parecer un icono del diseño.
Un habitáculo reinterpretado
En el interior regresa el puesto de conducción envolvente, con una arquitectura más limpia y puntos de contacto de mayor calidad. Cuero y Alcantara conviven con metal mecanizado, mientras que las formas remiten al enfoque claramente orientado al conductor del coche original. Desaparecen los plásticos y mandos anticuados. En su lugar aparecen ajustes más precisos, controles de buen tacto y un habitáculo con auténtica sensación artesanal.
La tecnología se integra con contención. Un sistema de infoentretenimiento es compatible con Apple CarPlay, pero sin adueñarse del salpicadero. Un sistema de cámaras de 360 grados facilita las maniobras a baja velocidad. El climatizador moderno y un mejor aislamiento acústico añaden confort en trayectos largos. Además, los asientos y la posición de conducción se han replanteado para adaptarse a un mayor número de conductores sin perder esa sensación de superdeportivo de cintura baja y puesto muy cercano al suelo.
El efecto general resulta familiar y nuevo a la vez. El carácter del Esprit se reconoce nada más sentarse, pero el habitáculo pasa a responder a los estándares que los compradores esperan de una firma boutique de altas prestaciones.
Las personas, el programa y el precio
La dirección de Encor reúne una experiencia considerable en vehículos de producción limitada y altas prestaciones. El cofundador Simon Lane había estado al frente de Lotus Advanced Performance y había trabajado en programas a medida en Aston Martin Lagonda. Otros integrantes del equipo aportan experiencia previa en Pagani, Koenigsegg, Porsche y Lotus. Por eso, el Series 1 se plantea menos como una curiosidad que como una responsabilidad.
Según lo comunicado por Encor en diciembre de 2025, la producción estará limitada a 50 coches. Cada unidad se fabricará bajo pedido y con amplias posibilidades de personalización. Como sucede en la mayoría de los proyectos de fabricación artesanal a medida, la exclusividad y el trabajo realizado se reflejan en el precio. La tarifa arranca en 430.000 libras esterlinas, unos 525.000 dólares según el artículo original, antes de impuestos, opciones y el coste del coche donante. La compañía añade que el uso de una base Lotus permite a muchos propietarios matricular el coche terminado como un Lotus, algo que podría simplificar trámites y mantener la continuidad de la marca.
Este restomod no se dirige únicamente a la nostalgia. Lo que plantea es situar una silueta muy querida en un contexto moderno de prestaciones. Para los coleccionistas que valoran la historia del diseño y la credibilidad dinámica, el Series 1 quiere ofrecer ambas cosas. Y para quienes desean el dramatismo del Esprit sin las concesiones propias de su época, se presenta como una propuesta rara y cuidadosamente planteada.
Cincuenta años después, las aristas del Esprit siguen cortando el tráfico y el paso del tiempo. En esta ocasión lo hacen con el brillo del carbono, un corazón más robusto y el refinamiento que el original siempre mereció.




