Estimados lectores,
El fin de semana del 28 de febrero y 1 de marzo de 2026 los coches y motos de época vuelven a citarse en el Rally Internacional de Coches de Época Barcelona-Sitges, uno de los eventos más icónicos del calendario de vehículos de preguerra.
En esta edición tomarán la salida un total de 72 automóviles y 17 motocicletas, en una inscripción de lujo en la que aparecen 11 unidades inéditas en el Rally y que contará con una variada selección de modelos de todo tipo, desde los populares Ford T a diversas unidades de Rolls-Royce o la marca barcelonesa Hispano Suiza, entre otras muchas marcas.
El carácter internacional de la prueba vuelve a ponerse de manifiesto con la participación de vehículos clásicos de Francia, Italia y Portugal, que acompañarán en la caravana a los procedentes de Madrid, Islas Baleares, País Vasco, Comunidad Valenciana y Cataluña.
Los requisitos fundamentales para participar oficialmente en el Barcelona- permanecen intactos: los participantes en automóvil deben acreditar que han sido fabricados hasta 1928, y las motos han de ser hasta 1938.
El diseño del cartel establece un diálogo directo entre arquitectura y automóvil, dos expresiones de modernidad que convivieron a comienzos del siglo XX. En la ilustración destacan dos edificios emblemáticos del arquitecto catalán: La Pedrera – Casa Milà, en Barcelona, y la Torre Bellesguard, que aparece en la parte derecha de la composición.

La presencia de La Pedrera no es casual. Su fachada ondulante y sus balcones de hierro forjado simbolizan el modernismo más orgánico y reconocible de Gaudí. Pero, además, el edificio guarda una anécdota directamente vinculada con la historia del automóvil. A principios del siglo XX, la irrupción de vehículos de gran tamaño obligó a adaptar los accesos de algunos inmuebles para permitir su entrada y estacionamiento. Uno de los casos más conocidos fue precisamente el de La Pedrera, de la cual se tuvo que modificar el acceso a la cochera, situada en el sótano, para poder albergar el Rolls-Royce Silver Ghost de 1912 de Antoni Feliu Prat, empresario téxtil que fue uno de los primeros inquilinos en tener un coche de motor en el edificio.
Ese mismo modelo es el que protagoniza el cartel de esta edición. El Rolls-Royce Silver Ghost de la época no solo representa la elegancia y el refinamiento de la primera gran era del automóvil, sino que simboliza también el impacto que la llegada del coche tuvo en la arquitectura y en la configuración de los espacios urbanos. Su presencia en la ilustración subraya la conexión histórica entre el Rally y el contexto social y cultural en el que nacieron estos vehículos.
En el lado derecho del cartel se alza la Torre Bellesguard, otra obra de Gaudí de marcada personalidad, que combina influencias medievales con el lenguaje modernista del arquitecto. También este edificio tuvo que adaptarse a la nueva realidad que imponían los automóviles, incorporando soluciones que permitieran el acceso y la guarda de vehículos en un momento en que el coche comenzaba a formar parte de la vida cotidiana de las familias acomodadas.
Al fondo de la composición aparece la silueta de la iglesia de Sant Bartomeu i Santa Tecla, referencia visual histórica de la prueba, que en esta ocasión cede parte del protagonismo a la arquitectura gaudiniana, pero mantiene su papel como uno de los grandes símbolos que han forjado la identidad del Rally durante casi siete décadas. Su perfil sobre el mar continúa representando la meta emocional de la prueba y el vínculo indisoluble entre Barcelona y Sitges que define el espíritu del evento.
La composición integra así arquitectura, automóvil y paisaje mediterráneo en una misma narrativa visual. El cartel no es únicamente una imagen promocional, sino una declaración de intenciones: el Rally Barcelona-Sitges 2026 se inscribe en el contexto cultural del Año Gaudí para recordar cómo la irrupción del automóvil transformó también la manera de concebir los edificios y las ciudades.
El 68º Rally Internacional de Coches de Época Barcelona-Sitges se celebrará los días 28 de febrero y 1 de marzo de 2026. Como es norma, la prueba reunirá vehículos fabricados hasta 1928 y motocicletas anteriores a 1938, todos ellos conducidos por participantes que visten indumentaria de época, recreando con fidelidad el ambiente original de los primeros años del automovilismo.
Con este cartel, el Rally no solo anuncia una nueva edición, sino que reivindica su dimensión cultural. En el año en que se conmemora el legado de Antoni Gaudí, la prueba establece un puente entre patrimonio arquitectónico y patrimonio automovilístico, dos expresiones de creatividad que marcaron el inicio del siglo XX y que hoy continúan despertando admiración.
El cartel de la edición 2026 podrá verse por primera vez en público durante la exposición de coches y motos de época que tendrá lugar en el centro comercial L’illa Diagonal, del 17 al 28 de febrero.
Prensa Rally Barcelona Sitges



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