Un nuevo capítulo para un icono del todoterreno
Mercedes-Benz Special Trucks ha presentado un vehículo de exhibición que lleva al Unimog a un terreno inédito. Desarrollado junto con Hellgeth Engineering para conmemorar el 80º aniversario del Unimog, entonces aún próximo, el concept combina una capacidad extrema con un elevado nivel de confort. El objetivo está claro: mantener el alma del “Universal-Motor-Gerät” y, al mismo tiempo, abrir la cabina a un nuevo tipo de conductor.
Aunque por el momento se trata de una pieza única, Mercedes planteaba, en la fecha original de publicación del artículo (4 de enero de 2026), poner el vehículo en manos de clientes reales. Esa fase de pruebas debía revelar cómo se comporta el concept lejos de los focos y ayudar a la marca a decidir si tenía sentido una producción limitada.
Así, este vehículo de exhibición actúa a la vez como celebración y como programa piloto. También adelanta cómo podría ser la siguiente evolución del Unimog sin comprometer su carácter de vehículo concebido para un cometido muy concreto.
Ingeniería para superar cualquier terreno
El proyecto toma como base el Unimog U 4023, un modelo con amplia presencia en tareas civiles y militares exigentes. Su base mecánica sigue siendo el núcleo del concept, y con motivo. Los ejes pórtico del U 4023 proporcionan una altura libre al suelo sobresaliente, mientras que un bastidor flexible permite una notable articulación de las ruedas sobre terreno irregular.
La tracción total conectable y los bloqueos de diferencial en ambos ejes preparan al camión para condiciones severas. El conductor puede ajustar la motricidad a medida que cambia la superficie, ya sea roca, nieve o arena blanda. La capa de lujo, por tanto, no diluye la esencia del Unimog. Sigue afrontando trabajos que dejarían clavado a un camión convencional.
Pese a ese enfoque más refinado, la utilidad permanece intacta. El concept conserva una capacidad de carga de hasta 6.000 kilogramos, de modo que sus aptitudes acompañan al planteamiento del diseño. En pocas palabras, sigue siendo ante todo un Unimog, aunque con un nivel de confort superior.
Seis cilindros y una conducción más afinada
Bajo la cabina, Mercedes sustituye el cuatro cilindros de serie por el turbodiésel de seis cilindros en línea OM 936, de 7,7 litros. El motor desarrolla alrededor de 300 CV y entrega un par muy elevado. Esa cifra cambia de forma apreciable la manera en que el camión empuja, trepa y rueda por carretera.
El equipo también optimizó la puesta a punto de la transmisión para adaptarla al carácter del nuevo motor. Los cambios son más suaves y precisos, lo que mejora el control en pistas y reduce la fatiga en desplazamientos largos. El resultado es una mayor confianza en terreno técnico y una conducción más descansada en carretera.
El grupo motopropulsor mejorado no borra el espíritu utilitario del Unimog. Lo que hace es ampliar su radio de acción. Puede cargarse, remolcar y cubrir distancia con menos esfuerzo. En un vehículo concebido para llegar a cualquier parte, ese equilibrio resulta clave.
Imagen robusta con guiños premium
Por fuera, el concept toma inspiración de los SUV de lujo de Mercedes-Benz sin perder su aire de herramienta de trabajo. Una doble cabina pintada en gris mate marca un tono contemporáneo, mientras que los faros y pilotos LED aportan una iluminación nítida. La presencia es firme, y las proporciones siguen hablando de utilidad, no de capricho.
El camión monta además llantas beadlock de aluminio con neumáticos todoterreno de dibujo agresivo. Ese conjunto deja claras sus intenciones, ya sea rumbo a una pista de montaña o a través de una obra.




